jueves, 20 de octubre de 2011

FORMACIÓN PADRES PRIMER CICLO

EL LUNES 31 DE OCTUBRE COMIENZAN LAS SESIONES DE FORMACIÓN PARA LAS FAMILIAS DE PRIMER CICLO. TENDRÁN LUGAR DE 15 A 16:30 EN LA SALA DE USOS MÚLTIPLES DEL COLE.
LA PRIMERA SESIÓN TRATARÁ SOBRE HÁBITOS Y AUTONOMÍA PERSONAL.

lunes, 17 de octubre de 2011

ARTÍCULOS DE INTERÉS


¿CÓMO AYUDAR A LOS HIJOS A ESTUDIAR?
A continuación se muestran algunas orientaciones y técnicas de estudio, dirigidas a los padres y madres que se han dirigido a esta sección interesados en saber cómo pueden ayudar a sus hijos e hijas en el aprendizaje escolar.
 Conviene que los chicos tengan un sitio fijo para estudiar, con la luz y la temperatura adecuada, en el que no haya ruidos ni elementos que puedan invitar a la distracción. En la mesa de estudio estarán sólo los materiales que vayan a utilizar. Resulta fundamental tener un horario, ya que les ayuda a concentrarse y a adquirir el hábito del estudio. Además, para tener más eficacia, se fijará un tiempo para cada actividad.
Va bien que los chicos hagan una “preparación mental” antes de ponerse a estudiar, para lo cual precisan sentir el estudio como algo importante y necesario para ellos. Pueden ayudarse repitiendo frases, como: “Necesito estudiar”. “Este tiempo me va resultar muy útil”… Al mismo tiempo pueden hacer una pequeña relajación.
Como el ciclo atencional dura unos cuarenta y cinco minutos, se recomienda ir haciendo descansos de unos cinco o diez minutos.
A veces se plantea la conveniencia o no de estudiar con música. En este punto no se puede dar una afirmación tajante, pues hay chicos a quienes les ayuda tenerla como fondo, y con ella borran otro tipo de sonidos, y a otros les molesta o se distraen con ella.
En general, se puede decir que hay actividades manuales o mecánicas que admiten la música sin dificultad, sin embargo, no se recomienda para las tareas que requieran concentración. El tipo de música más adecuada será la sinfónica o instrumental, (por ejemplo,  de Haendel, Bach o Vivaldi), y se descarta la música heavy, rock, las marchas militares…, que activan mucho y dificultan el poder centrarse en el estudio.
 Antes de ponerse a estudiar necesitan hacer una lectura del tema para tener una idea general. A continuación la volverán a leer y subrayarán lo más importante, sabiendo que lo subrayado tiene que tener sentido en sí.
Después del subrayado harán el resumen del texto en cuestión, de la forma más reducida y precisa posible. Posteriormente pasarán a la realización del esquema, que es la plasmación gráfica de los conceptos más sobresalientes del texto. Finalmente procederán a memorizar el esquema y a la exposición completa del tema.
  
Pepe López Sánchez, profesor del CP José A. Labordeta y miembro del MRP Aula Libre. jlopezsanc@educa.aragon.es
¿CÓMO HACER PARA TENER HIJOS BIEN EDUCADOS?
Algunos padres y madres justifican determinadas conductas inadecuadas de sus hijos, simplemente diciendo: “Es que son niños”. Estos comportamientos pueden estar referidos tanto al respeto a los espacios colectivos: parques, plazas…, como a las personas.
Un ejemplo: Unos niños están quitando las piedras de una composición artística que hay en el suelo de un parque y las están esparciendo por el carril bici. Los padres los están viendo, pero no intervienen para impedirlo. El caso se complica cuando una persona les dice a los niños que no está bien lo que hacen, ante lo cual los padres responden que educan a sus hijos como quieren y que no se metan en asuntos que no les conciernen.
Otras situaciones similares pueden darse cuando un niño en un restaurante golpea el plato con la cuchara porque no quiere comer, con el consiguiente riesgo de manchar a los comensales cercanos; o cuando un niño llora y patalea hasta que sus padres no acceden a sus demandas.
Todos ellos son claros casos de sobreprotección y de dejación de las funciones educativas de los padres.
 Ante estos hechos algunos se preguntan qué es conveniente hacer. Unos siguen rememorando aquello de “una bofetada a tiempo resulta beneficiosa”. Otros dicen que son comportamientos de niños pequeños y que, a medida que vayan creciendo, irán modificándolos hasta convertirse en niños bien educados. Otros padres van actuando según el estado emocional en que se encuentran y alternan los gritos, con la culpa, con la permisión… Otros, sencillamente, se han rendido “porque no pueden con sus hijos”.
Los padres y las madres necesitan tener claro que los niños necesitan unos límites, que pueden ir incorporando, de forma progresiva, desde que tienen unos cuantos meses de vida. Dichos límites los establecen los padres y educadores según sus criterios educativos, de la institución escolar o del medio cultural en el que estén.
Poner un límite no supone querer menos al hijo, o que se le vaya a causar daño si escucha: “Hijo, esto no puedes hacerlo”. Poner límites y hacerlo de forma adecuada (mostrando firmeza y cariño y sin manifestar ningún tipo de violencia física o verbal), se convierte en una gran ayuda para el niño, pues se le da seguridad, al decirle lo se le permite y lo que no, porque no es adecuado o implica riesgo para él.

Pepe López Sánchez, profesor del CP José A. Labordeta y miembro del MRP Aula Libre. jlopezsanc@educa.aragon.es

¿POR QUÉ HAY TANTOS NIÑOS “HIPERACTIVOS”?

En España un cinco por ciento de los niños están diagnosticados como hiperactivos y con déficit de atención. Las cifras de niños y de jóvenes diagnosticados han ido en aumento, al ir incorporando progresivamente nuevos síntomas a este trastorno.
Algunos expertos dicen que la hiperactividad y el déficit de atención son enfermedades inventadas. El Doctor Fred Baughman Jr., destacado neuropediatra, afirma que “Son una ilusión, una maquinación y una decepción”.
La hiperactividad y el déficit de atención se caracterizan por una permanente falta de atención, por hiperactividad y por mostrar conductas impulsivas o la combinación de ellas. Cada una de ellas abarca un amplio campo de síntomas y si el niño muestra varias de estas conductas, ya puede ser candidato a ser etiquetado con este síndrome.
Una de las razones de la existencia de tantos niños y  jóvenes hiperactivos, quizá la más importante, es que en torno a ella se han generado muchos intereses económicos, ya que reciben atención en gabinetes psicológicos y bastantes toman medicación.
Los padres pueden sentirse presionados por algunos médicos al decirles que si sus hijos no reciben tratamiento puede tener graves consecuencias cuando sean mayores. Por otra parte también hay padres necesitados en que se le ponga un nombre al problema que ven en sus hijos y que tenga un tratamiento sencillo. En base a todo eso acceden a que sean tratados con medicamentos, ya que otras formas de resolver el problema resultan más lentas y les suponen mayor implicación personal.
Dedicar tiempos de calidad a los hijos, junto al cuidado del campo emocional, suele eliminar una parte significativa de los niños “hiperactivos”, ya que se sienten queridos, tenidos en cuenta y adquieren seguridad en ellos mismos. De lo contrario los niños pueden mostrarse nerviosos, con ansiedad y con conductas tendentes a llamar la atención de los padres.
También ayuda el evitar expresiones, como: “Date prisa”, “Corre”, “¿Todavía no has terminado?”, ya que colaboran en la instalación de programas internos en los niños de inquietud, impaciencia, de poca reflexión o de hacer los trabajos simplemente para cumplir. Además conviene controlar la televisión, los videojuegos o las músicas de ritmos trepidantes, ya que pueden resultar demasiado activadoras y perturbadoras para algunos niños.

Pepe López Sánchez, profesor del CP José A. Labordeta y miembro del MRP Aula Libre. jlopezsanc@educa.aragon.es

¿QUÉ LES ENSEÑAMOS A LOS HIJOS?

Normalmente, tanto en la casa como en la escuela, se habla de lo físico y de lo social y poco o nada de uno mismo, de lo psíquico. Como no se habla de lo mental y de lo emocional, en general lo vivimos como que no existe o tiene poca importancia. Sin embargo, podemos observar que, según el estado emocional en el que nos encontremos, tomamos unas u otras decisiones (o no las tomamos); y según nos sentimos, nos vemos a nosotros y a los demás de una u otra forma;  o nos tomamos la vida como algo que merece la pena ser vivido, o por el contrario, puede apoderarse de nosotros el aburrimiento o el sinsentido.
Pau Casals en el poema: “¿Qué les enseñamos a los hijos?”, dice que a los hijos les enseñamos que dos y dos son cuatro o que París es la capital de Francia, pero que no les decimos que son únicos, singulares y un tesoro por el mero hecho de existir.
En general podemos observar que a los hijos les enseñamos a resolver cuestiones de la vida cotidiana, pero que les facilitamos en menor medida aquellas orientadas a sentirse bien y a la autorrealización personal.
Por ejemplo, nos preocupamos de que lo que hacen o dicen los hijos les parezcan bien a los demás, (el conocido “qué dirán y qué pensarán”…), pero no les damos alas para que tomen la vida como una aventura y asuman ciertos riesgos para conseguir sus anhelos y atender sus necesidades.
O utilizamos el miedo para que los hijos y las hijas obedezcan, pero quizá les hablamos menos de la importancia de tener seguridad y confianza en uno mismo para vivir de forma más plena, disfrutando con lo que haya en cada momento.
O usamos la razón, como la única manera para explicar los diversos fenómenos, y damos poco valor a la intuición y a la propia sabiduría, como fuentes destacadas de conocimiento.
Por eso, si llegamos a considerar importante lo mental y lo emocional, (lo psicológico), podemos darnos cuenta de las consecuencias de tener una mentalidad negativa o positiva, o de la necesidad de trabajar la educación emocional, orientada a la transformación y disolución de sufrimientos. 
Si los padres y las madres operamos en esa dirección nos sentiremos bien y viviremos a los hijos como una maravilla. Y estos hijos cuando crezcan –tal y como dice Pau Casals- “¿serán capaces de hacer daño a otros, que serán como ellos, una maravilla?”


Pepe López Sánchez, profesor del CP José A. Labordeta y miembro del MRP Aula Libre. jlopezsanc@educa.aragon.es



sábado, 8 de octubre de 2011

OFRENDA DEL PILAR

En nuestro Centro también queremos celebrar las fiestas del Pilar con una pequeña ofrenda expuesta en la entrada del edificio de Primaria, que se puede visitar durante estos días. De todas formas para quien no pueda acudir le dejamos aquí una muestra de la misma.